Todo en nuestra vida está regido por las emociones

Aprender un idioma extranjero, también

Estoy segura de que has pensado: “Venga, Paloma, ¿qué tienen que ver las emociones en todo esto?”

Puede que te sorprenda, pero he visto a muchísimos profesionales ponerse nerviosos, sudar frío y poner en duda su valía como profesional e incluso como persona, a la hora de enfrentarse a un idioma extranjero.

Hay personas que se enferman para no pasar el examen de lengua extranjera, que no se presentan al trabajo de sus sueños a causa del idioma, y otras más se esconden en un rincón a la hora de telefonear con el colega extranjero, porque sienten vergüenza de su nivel de inglés, alemán o francés.

Todo esto es real. Y muy emocional.
Estoy segura de que si estás por aquí, algo de esto te suena familiar.

Y es que aprender un idioma es un desafío que nos saca de nuestra zona de confort.

Dejamos lo conocido, donde nos movemos como pez en el agua, para saltar hacia un nuevo mundo, donde (parece que) empezamos de cero a comunicarnos.

Y sí, en este mundo nuevo salimos de la zona de confort para expandirla y avanzar en nuestro desarrollo y crecimiento.

Estoy absolutamente convencida de que todos, absolutamente todos, tenemos la capacidad para aprender un idioma con éxito.

Fortalecer tu autoconfianza y liberar tus bloqueos hará que puedas avanzar y disfrutar a la hora de aprender y usar un idioma.

¿Sabes? La experiencia me ha enseñado que la clave maestra para transformar la forma en la que aprendes está dentro de ti.

En tus emociones.

Cambiar tus emociones en el proceso de aprendizaje hará que aprender sea una experiencia fascinante

Soy Paloma, coach de idiomas y estoy aquí para que aprendas con naturalidad, confianza y disfrute.

No exagero cuando digo que lo mío con los idiomas ha sido una historia de amor.

Desde muy pequeña los idiomas han ejercido una fascinación sobre mí.

Nací en Cataluña y, ¡sorpresa!, mi primera lengua extranjera fue el catalán.

Mi familia es de Madrid, el castellano es nuestra lengua materna y la que hablamos en casa.

Como suele suceder con los niños bilingües, una lengua estaba más desarrollada que la otra.

Y es que en catalán lo entendía todo, pero no hablaba nada. No conseguía usar el idioma de forma activa.

Mis interlocutores cambiaban en automático al castellano al ver que el catalán no me salía.
Un buen día me fastidió esto de ser “la que no habla nada de catalán” en el cole, me picó el amor propio y decidí que aprendería ya mismo.

Quería comunicarme, hacer bromas con mis compañeros, participar en sus juegos y lanzar palabras al viento.
Sí, también en catalán.

Tenía prisa por aprender y buscaba cualquier oportunidad para practicar.
Mi madre me hacía la lista de la compra en castellano, yo la traducía y caminaba los 10 minutos que me separaban del mercado practicando en mi cabeza cómo pediría el jamón.

A pesar de ser un tanto tímida y de que mi fuerte acento me daba un poco de vergüenza, el esfuerzo dio frutos y empecé a hablar catalán fluido en pocos meses.

Eso fue solo el inicio

En mi historia personal, los idiomas siempre tuvieron un rol especial

Después, en mi juventud, tuve la suerte de viajar y aprender idiomas en países extranjeros como Francia, Inglaterra y Estados Unidos.

Disfruté de estadías fantásticas que me dejaron no solo aprendizaje, sino experiencias de vida inolvidables.

Mi experiencia con los idiomas, fue también muy divertida.
En Estados Unidos fui la simpática cajera española del supermercado del pueblo.

Los idiomas habían traído a mi vida alegría, curiosidad, reto y sobre todo mucho colorido y diversión.

Me fascinaba crear puentes a través de las palabras.

Cuando llegó el momento de elegir una carrera profesional, tuve claro que estaría relacionada con los idiomas.

Me licencié en Traducción e Interpretación en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde aprendí otras dos lenguas extranjeras: italiano y portugués.

Durante mis 6 años como Directora en Berlitz, constaté que para muchas personas, el aprender un idioma no está ligado a la alegría y a la diversión.
Por el contrario, les produce muchísima ansiedad y estrés.

Además de miedo, bloqueos, inseguridad y frustración por no conseguir los resultados deseados.

Ahí fue donde me dí cuenta de que el proceso de aprendizaje está condicionado, como todo en nuestra vida, por las emociones.

Decidí que dedicaría mis esfuerzos a ayudar a los demás a transformar el aprendizaje de idiomas en una experiencia positiva

Años más tarde, descubrí el poder de transformación del Coaching y me enamoré del potencial de esta herramienta.

Así, me formé en Coaching y Programación Neurolingüística (PNL).

Me sentí muy contenta cuando descubrí que podría combinar coaching y mi formación de idiomas para ayudar a mis clientes a crear una nueva experiencia de aprendizaje:

Más amigable,
más divertida,
más humana
y más positiva.

Y de ese feliz descubrimiento nació la idea de mi proyecto “Idiomas en Positivo”.

Te presento los tres pilares en los que sustento mi trabajo como coach de idiomas:

Gestión Emocional

Conocerte y saber porqué sientes lo que sientes te ayudará a liberar bloqueos y aprender con fluidez y disfrute.
Y es que en el aprendizaje, el componente emocional tiene un rol fundamental. Usaremos las emociones a tu favor.

 

Consultoría de Idiomas

Analizaremos juntos tu forma individual de aprender y descubrirás las prácticas a evitar y las que mejor funcionan para ti, gracias a mi experiencia como docente de lengua extranjera y estudiante.

Coaching

Estableceremos objetivos realistas, acordes a tu profesión y estilo de vida. Trazaremos una hoja de ruta para conseguir los resultados que deseas.
Planearemos el qué y el cómo para que avances más rápido.

Gracias a estas herramientas consigues resultados más rápidos con menor esfuerzo. Te vuelves más eficiente a la hora de aprender.

“Después de nuestras sesiones he notado cómo el cambio de planteamiento en mis estudios realmente hace que progrese y mejore a mayor velocidad de la esperada . Ya no me siento bloqueado cuando me hablan en inglés y noto una mayor fluidez de comprensión y de expresión en este idioma. Sentirme cómodo hace que evolucione más rápidamente de lo que esperaba”.
Carlos
Country Manager, Sector gran consumo

Mi objetivo es ayudar a profesionales como tú a vivir los idiomas en positivo. Estoy deseando impulsarte a entender y superar tus bloqueos y resistencias en el uso y aprendizaje de un idioma.

Empieza ahora mismo a transformar los bloqueos en confianza, y la ansiedad en disfrute cuando aprendes idiomas

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Toma las riendas de tu desarrollo lingüístico, gana familiaridad con el idioma y aumenta tu motivación y confianza.

Aprende idiomas en positivo fácil y divertido

Prepárate para conocer 5 secretos de mi lado más personal

aprender japones

1. Hablo 5 idiomas de manera fluida: castellano, catalán, inglés, francés e italiano. También he estudiado otros dos (portugués y alemán). Ahora estoy emocionada ante la idea de empezar a aprender y descubrir el japonés.

2. Hacer ejercicio es mi mejor terapia. El momento de la ducha después del entrenamiento es uno de los momentos más “productivos” para mí. Suelo ver cualquier problema o inquietud que tenga de otra manera y encontrar la solución.

curiosidad por los idiomas
3. Me considero una apasionada de la vida, una eterna aprendiz. Me hace feliz el descubrir nuevas ideas, entrar a nuevos mundos a través de personas, lugares o temas de interés. Soy muy curiosa y tengo mucho interés en el mundo del emprendimiento.

4. Mi sueño es tener una casita con un jardín y un pequeño huerto. De momento estoy en un pisito que tiene una terraza muy bonita donde tengo unas flores preciosas.

5. ¡Me encanta comer! La verdad es que una buena comida me pone de (muy) buen humor (ñam, ñam). El desayuno es la comida del día que más disfruto. Mi madre me llamaba “estómago con patas”. ¿Por qué sería?

¿Quieres cambiar para siempre tu aprendizaje de idiomas y olvidarte de miedos y bloqueos para aprender de forma práctica, eficiente y divertida?

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