¿Quieres medir tu desempeño con los IDIOMAS en 3 pasos y descubrir cómo influyen en la EVOLUCIÓN de tu CARRERA profesional?


Consíguelo con esta Evaluación Gratuita.
¡No es una prueba de nivel!

Síndrome impostor con los idiomas

El síndrome del IMPOSTOR con los IDIOMAS.

El síndrome del IMPOSTOR con los IDIOMAS. 

¿Te has visto reflejad@ en la foto de arriba?

¿Sientes que no eres lo que los demás creen y que van a descubrirte en cualquier momento cuando el inglés u otro idioma está presente?

Si es así, este artículo te interesa.

Antes de entrar en detalle de cómo veo este síndrome en mis clientes y en mí misma con los idiomas, vamos a conocer algo mejor este síndrome y cómo fue acuñado.

El síndrome del impostor se refiere a la idea que tiene una persona de que lo que ha conseguido es fruto de la suerte y no de su talento o cualificaciones. Se considera un “fraude” y su principal angustia es ser descubierta.

Este síndrome fue identificado en 1978 por las sicólogas Pauline Rose Clance y Suzanne Imes, quienes escribieron el siguiente paper en el que teorizan sobre las mujeres de éxito como las únicas afectadas por este síndrome.

Si bien es cierto que parece que haya más mujeres que presentan esta sensación de ser un fraude, los hombres no están exentos. De hecho, según el siguiente artículo (en inglés), un 70% de las personas se ven visitadas por este síndrome en algún momento de su vida personal o profesional.

Afecta tanto a estudiantes como a profesionales de cualquier posición y nivel. Se autoperciben como fraudulentos, con sentimientos de inseguridad, duda y falta de confianza. Se valoran como incompetentes permanentes, más allá de la educación, experiencia y logros que consigan.

Viven con el miedo constante de ser descubiertos, lo que les lleva a la perfección, la evitación o la procrastinación para no verse expuestos y descubiertos. 

Hay cinco perfiles reconocidos según la Dr. Valerie Young que investigó durante décadas este síndrome y plasmó en el libro publicado en 2011:  “The Secret Thoughts of Successful Women: Why Capable People Suffer from the Impostor Syndrome and How to Thrive in Spite of It.

Estos perfiles dependen de las creencias internas sobre la competencia percibida que uno tiene de sí mismo.

Los cinco tipos de Síndrome del Impostor.

1. El perfeccionista. 

Este tipo se fija objetivos excesivamente altos para sí mismo, esperando ser “perfecto” en todo lo que hace, especialmente la parte profesional.

Su foco está en cómo hace las cosas y los resultados que obtiene. Por bien que lo haga, nunca será suficiente.

Como ser perfecto no es un objetivo realista, no alcanza sus “estándares”, lo que le lleva a duras críticas por errores que comete, sean del tipo que sean, pasando a avergonzarse de lo que el considera un “fracaso”.

Esto le lleva a trabajar muy duro para alcanzar la perfección que para él resulta natural y esperable. O bien procrastinar ponerse con algo porque sabe que no va a ser perfecto al hacerlo.

2. El genio.

Como está tan acostumbrado a conseguir las cosas a la primera, a aprender y desarrollar habilidades sin dificultad, cree que con todo va a ser siempre igual.

Su creencia de que la gente competente gestiona cualquier tema sin apenas dificultad le hace sentirse un fraude cuando algo le cuesta o le lleva más tiempo.

Se puede sentir avergonzado por no conseguir las cosas a la primera.

3. El solista. 

Para este tipo, pedir ayuda está visto como una muestra de debilidad, de poca valía y de fraude. Tiene que conseguir todo por su cuenta.

Porque, si no, cree correr el riesgo de mostrar a los demás sus puntos débiles, sus áreas de mejora y que se le considere un fracaso. 

4. El experto. 

El modo que tiene este perfil de medir su competencia se basa en el qué y en cuánto sabe o hace. Siendo la sensación común no estar nunca suficientemente preparado y que los demás descubran su falta de experiencia y conocimiento.

Considera que debe tener todas las respuestas y la información, lo que le lleva a sentirse un fraude o un fracaso cuando no es así. 

5. El superhéroe. 

Al vincular su competencia con la habilidad de tener éxito en todo lo que se propone y cree que se espera de él (que suele ser su visión de los hechos, no un hecho demostrable), este tipo de perfil no deja de hacer para conseguirlo.

Trabaja duro, todo lo que haga falta, hasta el límite si es necesario, dedicando mucha energía para estar a la altura.

De todos modos, el riesgo que tiene, de conseguir lo que se propone tras toda la preparación necesaria, es no sabérselo reconocer y seguir encontrando pegas y justificaciones que le hacen daño y son la base del síndrome que le afecta.

El síndrome del impostor y los idiomas.

¿Te sientes identificado con alguno de estos puntos?
 
De ser así, ¿en qué áreas de tu vida? 
 
Con los idiomas, ¿te ves reflejado?
 
Si tienes dudas, te animo a que hagas este test creado por la psicóloga Pauline Rose Clance. 
 
En base a mi experiencia propia y la de mis clientes, hay dos situaciones concretas donde aparece el síndrome del impostor: 
  1. Habilidades lingüísticas: como sabes, hay cuatro habilidades lingüísticas que tienen sus propios subgrupos: comprensión oral, comprensión escrita, producción escrita y producción oral. Muy a menudo, las cuatro habilidades se desarrollan a diferente nivel y ritmo. Puedes ser un B1 en cuanto a producción y comprensión escrita, pero un A2 en producción oral. Esto hace que, cuando tengas que presentarte a una oferta de trabajo o documentos/mails en tu trabajo, como escribir lo haces mejor que hablar, tengas miedo de que se te descubra como un fraude a la hora de hablar. 
  2. Nivel de desempeño en función perfil profesional: Aquí se dan dos variantes:
    1. Perfil ejecutivo: cree que lo esperable y normal con su trayectoria profesional es tener un desempeño fluido y alto en inglés, especialmente. Considera que el resto de profesionales de su nivel lo tienen y que es un fraude por no ser su caso.  “Toooodo el mundo habla inglés” suele ser una frase común.
    2. Profesionales de los idiomas: Uno de los grandes temores es ser pillado porque en algún momento te quedas en blanco, no sabes la terminología, no conoces la explicación, no tienes acento “nativo”.  Lo he vivido en mí siendo profesora de francés hace años. También, hablando varios idiomas, ese momento en el que alguien te pregunta “¿esto cómo se dice en inglés?” y no te acuerdas. Ese ha sido durante mucho tiempo uno de mis temores. Además de no tener acento nativo (ni mucho menos). A veces incluso me llegué a plantear si me podía “etiquetar” como políglota por no tener  nivel fluido en todos los idiomas que he aprendido, por tener algunos oxidados… 

En cualquiera de estas situaciones, uno o varios de los tipos arriba mencionados hacen acto de presencia.

Consecuencias del síndrome del impostor con los idiomas.

Como hemos dicho, en cualquiera de las situaciones mencionadas, uno o varios de los cinco tipos de síndrome del impostor hacen acto de presencia.

Lo que lleva a:

  • No sentirse suficientemente preparado para hablar y continuar aprendiendo hasta el infinito antes de lanzarse para no cometer errores.
  • Sentir mucho malestar, inseguridad, falta de confianza, temor a ser descubierto.
  • Falta de motivación por no ser nunca suficiente para llegar donde cree que debe llegar. Por debajo no vale. Los puntos intermedios del camino no sirven.
  • Incapacidad  de reconocer y disfrutar de los logros conseguidos.
  • Poner el foco en lo que falta en lugar de lo que ya se sabe y se es capaz de hacer con el idioma objetivo.
  • Evitar exponerse en el idioma para no ser descubierto como un fraude/fracaso y no cumplir con las expectativas que no se ha generado y cree que los demás esperan de él.

El síndrome del impostor aparece en cualquier momento, en cualquier situación. Que lo hayas superado en un contexto no significa que no pueda volver a aparecer en otro.

La importancia está en identificarlo y saberlo gestionar, solo o con ayuda. 

¿Cómo gestionar el síndrome del impostor?

Aquí van algunos consejos para gestionar este síndrome. Porque, como puedes intuir, seguir trabajando duro para hacer las cosas mejor no hará que cambies fácilmente la autopercepción que tienes.

Mejor si aplicas estas pautas:

  • Reconoce, identifica y pon nombre a lo que sientes.
  • Compártelo con alguien con quien tengas confianza y/o con un mentor, coach o psicólogo.
  • Pide ayuda a compañeros, profesores, profesionales. Construye y consolida una red de networking que te ayude a crecer. Como es el caso de los Grupos de Alto Rendimiento de KCN Club de Negocios para emprendedores. En el mundo de los idiomas, hay comunidades y grupos donde compartir las experiencias y vivencias relacionadas.
  • Cuestiona tus dudas/creencias: ¿en qué te estás basando: hechos o interpretaciones?
  • Evita compartarte con los demás. No ayuda si solo sirve para sentirte inferior. Mira este artículo del blog sobre las comparaciones. Son naturales en nosotros, han tenido y tienen su utilidad. Pero hay una línea muy fina donde se convierten en un freno o  fuente de desmotivación/frustración.
  • Anota lo que eres capaz de hacer ya con los idiomas. Lo que has conseguido gracias a ello. De nuevo, basándote en hechos, no interpretaciones.
  • Si no lo has hecho ya, celebra lo que los idiomas te ofrecen.
  • Disfruta del momento en contacto con el idioma, ya sea de forma pasiva o activa.
  • Ponte objetivos que sean realistas.
  • Confía en el proceso de aprender y mejorar en un idioma.
  • Cambia el significado que das a los errores y las reglas que conforman los valores clave para ti.
  • Háblate bien. 
  • Usa lo que identificas que te ha servido para conseguir otros logros en tu vida personal y profesional y mira cómo lo puedes aplicar a los idiomas.

¿Se te ocurre alguna pauta más?

Si has identificado que tienes el síndrome del impostor cuando el idioma está presente y quieres ayuda para que no tener consecuencias y efectos indeseados, la Consultoría Idiomas Exprés es perfecta para ayudarte a dar el primer paso para gestionarla.

¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Con cuál te has identificad@?

Me encantará leerte en los comentarios.

Un abrazo,

​Paloma
 
Foto cortesía de www.unplash.com
¿Quieres medir el impacto que tiene tu desempeño con los idiomas en tu carrera profesional?


¿Te impulsan o te frenan?
Descárgate GRATIS este Ebook y EVALÚA TU DESEMPEÑO CON LOS IDIOMAS en 3 PASOS.

No. No es una prueba de nivel. Es una nueva oportunidad para medir cuánto aprovechas tus conocimientos y CONSEGUIR TUS METAS PROFESIONALES de una vez por todas.

LLÉVATE AHORA ESTE EBOOK GRATIS A TU BANDEJA DE ENTRADA

¿Qué opción se ajusta más a tu situación actual?

PRINCIPIANTE: Voy a empezar a aprender un idioma para desarrollarme profesionalmente..
EXPERIMENTADO: Tengo conocimientos del idioma, pero no los estoy aprovechando y esto me limita en mi carrera profesional.
PROFESIONAL: Me dedico a la enseñanza de idiomas y me interesa conocer tu trabajo.

Responsable: Paloma María García Pérez con NIF 46776345A.
Finalidad: envío de mis publicaciones y correos comerciales.
Legitimación: tu consentimiento expreso.
Destinatarios: tus datos se alojan en mi plataforma de email marketing Active Campaign cuyo titular es ActiveCampaign, LLC ubicada en Irlanda y acogida al Privacy Shield.
Derechos: de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos en info@palomagarciacoach.com. No dudes en consultar mi política de privacidad  para más información.

Paloma Coach de idiomas

Soy Paloma García, coach de idiomas. Ayudo a profesionales como tú a alcanzar sus metas personales y profesionales a muy corto plazo, gracias a dar los pasos necesarios con los idiomas de une vez por todas.

Me considero una eterna aprendiz. Vivo con auténtica pasión todo lo que estoy descubriendo gracias al coaching, el emprendimiento y el mundo online.

Si quieres saber el impacto que tienen los idiomas en tu carrera profesional, te regalo mi Ebook Gratuito “Evalúa tu desempeño con los idiomas en 3 pasos”.

No es una prueba de nivel ni consejos para aprender idiomas. Es una nueva oportunidad para medir cuánto aprovechas lo que ya sabes y CONSEGUIR TUS METAS PROFESIONALES.

¿TE HA GUSTADO? ¡COMPARTE!

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en pinterest
Compartir en print
Compartir en email

Deja un comentario