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Procrastinar aprender un idioma

Procrastinar APRENDER UN IDIOMA: 5 posibles MOTIVOS.

PROCRASTINAR APRENDER UN IDIOMA: 5 MOTIVOS POR LOS QUE LO HACES.

Seguro que estamos todos de acuerdo en que aprender un idioma es algo positivo. ¿Por qué procrastinar  aprender un idioma entonces?

Los beneficios de aprender un idioma son incuestionables. No solo por las puertas que te abren, sino a nivel cognitivo, de hábitos, de habilidades, de autoconocimiento…

Es tan apasionante el tema que en breve haré un artículo sobre esto.

Sin embargo, la realidad es que no pocas personas viven los idiomas como una experiencia negativa.

Tanto en su aprendizaje como a la hora de usarlo en las situaciones reales donde lo necesitan.

¿En qué momento algo tan positivo y que aporta tanto se convierte en algo negativo?

Los idiomas, en especial el inglés, se viven como una carga para ciertas personas. 

La famosa asignatura pendiente.

Además, se convierten también en un generador de bloqueos, resistencias, emociones y creencias que no ayudan nada al usuario en su experiencia del idioma.

¿Qué sucede entonces?

Lo que sucede es que se produce un desequilibrio.

Sí, un desequilibrio.

Quieres ponerte con un idioma.

Sabes los beneficios que tiene el hecho de aprender y comunicar en otro idioma.

Incluso puede que lo necesites para optar a nuevas oportunidades profesionales o para un mejor desempeño en tu puesto actual, pero…

No encuentras nunca el momento de hacerlo.

O te lo planteas, pero abandonas la idea antes de pasar a la acción.

En el mejor de los casos, arrancas a hacer algo con el idioma, pero abandonas al poco tiempo.

¿Te sientes identificad@ con alguna de estas situaciones?

¿Cómo sabes si aprender un idioma te genera este desequilibrio?

Hay personas que identifican rápido este desequilibrio. 

No siempre es tan evidente al haber normalizado la experiencia con el idioma, a fuerza de acorazar las sensaciones y los pensamientos que se tienen.

Si quieres saber si tienes un desequilibrio por bloqueo, resistencias o un conflicto interior con el inglés u otro idioma, basta con responder a las siguientes preguntas.

Cuando estás en contacto con el idioma o bien solo pensar en ponerte:

¿Quieres pensar así?

Descubre qué pensamientos te vienen y qué respuestas te generan.

Identifica qué pensamientos querrías tener en su lugar.

¿Quieres sentirte así?

Descubre qué emociones y sensaciones te genera la presencia de un idioma.

Identifica qué tipo de respuestas te generan.

Analiza qué cambios querrías tener.

¿Te habías propuesto hacer esto?

Cuando has planeado hacer algo respecto al idioma, identifica si lo que acabas haciendo es lo que te habías propuesto.

¿Estás evitando algo?

De no ser así, descubre qué estás evitando.

Es decir, qué intención positiva hay en las decisiones que tomas que te alejan de tu objetivo inicial.

¿Cuántos NO/SÍ te han salido?

¿Has podido identificar o constatar tu propio desequilibrio con los idiomas?

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¿Qué opción se ajusta más a tu situación actual?

PRINCIPIANTE: Voy a empezar a aprender un idioma para desarrollarme profesionalmente..
EXPERIMENTADO: Tengo conocimientos del idioma, pero no los estoy aprovechando y esto me limita en mi carrera profesional.
PROFESIONAL: Me dedico a la enseñanza de idiomas y me interesa conocer tu trabajo.

Responsable: Paloma María García Pérez con NIF 46776345A.
Finalidad: envío de mis publicaciones y correos comerciales.
Legitimación: tu consentimiento expreso.
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Derechos: de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos en info@palomagarciacoach.com. No dudes en consultar mi política de privacidad  para más información.

¿Quieres entender mejor por qué procrastinas?

Vamos a ver 5 motivos y qué puedes hacer al respecto:

Motivo 1. No sabes por dónde empezar al aprender un idioma.

Una de las razones comunes de procrastinar e incluso abandonar el aprendizaje de un idioma es sentirse perdido. 

Ya sea porque has intentado diferentes opciones y sientes que no te funcionan.

O bien porque no sabes por dónde empezar ante la travesía que supone aprender un idioma.

No saber cómo hacer algo es uno de los motivos que nos lleva a postergar lo que queremos o debemos hacer.

También la vasta variedad de opciones disponibles para aprender un idioma puede causar cierto mareo y confusión.

Y desembocar en la parálisis por análisis en búsqueda de la mejor fórmula.

En el caso de un idioma, es importante que tengas en cuenta los siguientes elementos para definir tu estrategia de aprendizaje:

  • Motivaciones (hay más de una). Puedes ver este artículo al respecto.
  • Objetivos (qué concreto quieres ser capaz de hacer con el idioma, cuándo, dónde, con quién).
  • Proceso (cómo te vas a preparar).
  • Resultados (medición y reajuste).

Estos elementos se retroalimentan y generan el impulso y la inercia que requiere un idioma.

¿Cuál es tu estrategia?

Si quieres más información sobre cómo aprender un idioma de forma autodidacta, aquí tienes este artículo que te da las 6 claves para hacerlo.

Motivo 2. Aprender un idioma te genera rechazo.

¿Cuántas veces te dices que tienes que ponerte a mejorar tu nivel de inglés u otro idioma?

¿Sientes como una carga cada vez que lo piensas?

¿Por qué no te pones si quieres y sabes que lo necesitas?

Pues porque estás programado para actuar por acercamiento al placer y alejamiento del dolor.

Si ponerte a aprender inglés u otro idioma está asociado con dolor, está complicado.

Hasta aquí, “nihil novum sub sole”.

Si ya sabes que es porque hay dolor, pero lo necesitas y/o realmente lo quieres, plantéate cuanto sigue:

  1. Identifica A QUÉ ASOCIAS el idioma: Escarba bien. No te quedes con lo primero que pienses. Serán justificaciones para quedarte tranquilo que esconden algo más profundo. La llave está en lo profundo. Sentirlo es también normal, así que no te juzgues salga lo que salga.
  2. Compénsalo con PLACER: Ya sea dotándole del sentido que tiene para ti conseguirlo, por las puertas que te abre el idioma, con lo satisfecho que te vas a sentir por haberlo hecho, por demostrarte que tú tienes el control, por la recompensa que te vas a dar por cada paso alcanzado…

Te pongo un ejemplo personal, no relacionado con los idiomas, por si te ayuda.

Solía decir “no me gusta correr, pero me encanta salir a correr”.

No encontraba placer en correr.

Sin embargo, al hacerlo, me demostraba que cumplía con lo que me proponía. La satisfacción y bienestar después eran espectaculares.

Era mi propia terapia de superación.

Es lo que me mueve. Superarme.

¿Qué te mueve a ti?

Motivo 3. Te aburres al aprender un idioma.

¿Te sientes como Bill Murray en el día de la marmota cada vez que retomas tu aprendizaje de idiomas?

Si recuerdas, en esa comedia un periodista se ve condenado a revivir el mismo día, una vez tras otra.

Todo se repite, excepto su percepción de que ya ha vivido lo que le sucede, lo que le lleva a ir cambiando sus valores.

¿Te sientes así cada vez que retomas tu formación de idiomas?

¿Tienes la sensación de que vuelves a la casilla de salida y toca siempre lo mismo?

¿Temes que la formación no te ayude a avanzar?

Está en tu mano cambiar esta percepción y pasar a liderar la formación que te ofrezca tu empresa o bien hagas por tu cuenta.

¿Cómo?

  1. Fija el PARA QUÉ de tu formación.
  2. Apóyate en el resto de elementos de la formación para que te ayuden en el CÓMO (profesor, recursos, empresa).

¡Toma las riendas de tu aprendizaje!

Para ello es importante que hayas fijado bien los dos primeros puntos del primer motivo (motivaciones y objetivos).

Así puedes definir el mejor proceso y adecuar los recursos que utilices a los objetivos concretos que tengas con el idioma.

Por supuesto, puedes combinar aprendizaje de idioma con una atención e intención concretas con momentos más lúdicos y pasivos donde el objetivo sea trabajar otras cosas, como por ejemplo el disfrute, la relajación, la naturalidad, la espontaneidad con el idioma meta. 

Entiende que aprender un idioma es mucho más que ir a clase, hacer ejercicios, estudiar.

Se requiere un abordaje 360 grados, cubriendo 5 pasos fundamentales.

En este artículo que aparece en Mujer Emprendedora tienes las claves. 

Motivo 4. Tienes una doble percepción del tiempo que no te ayuda para aprender un idioma.

Pocas cosas tan subjetivas como la percepción del tiempo.

Para algunas cosas, no hay tiempo que esperar.

Para otras, no hay prisa alguna.

Sobre todo, cuando creemos que hay tiempo de sobra para hacerlo.

Solemos pensar (me incluyo) que:

  • Hay tiempo para hacerlo sin necesidad de ponernos ya.
  • Va a costar menos tiempo del que al final lleva.
  • Nuestras capacidades nos permitirán hacerlo sin problema aún con poco tiempo. De hecho, que rendimos más y mejor.
  • Seguro que en otro momento nos apetecerá más, nos saldrá mejor, estaremos más inspirados, etc.
  • Porqué tenemos que retrasar el placer inmediato que vamos a sentir haciendo otra cosa más apetecible (o menos tediosa).

Me temo que, con el inglés u otro idioma, lo de apurar hasta que te digan “ponte las pilas” es una decisión muy arriesgada.

No es ponerse y hecho, listo, finito.

Por otro lado, está la otra cara de la moneda respecto al tiempo.

A ver si adivino…

¡No tienes tiempo!

¿Verdad?

Con las agendas de ministro que llevamos hoy en día, donde todo está milimetrado y además luchamos contra tantas distracciones en formato digital, ¿cómo tener tiempo para un idioma?

Si te pregunto lo siguiente:

¿Cuáles son tus pensamientos sobre el tiempo con el inglés o el idioma que te interesa?

¿Cómo puedes negociar contigo mismo para no esperar a que sea demasiado tarde?

¿Qué información te aparece?

Si cambias tener tiempo por hacerle tiempo en tu rutina diaria/semanal, ¿qué te sale?

En este artículo del blog tienes opciones para vivir el idioma en inmersión desde tu casa y así ampliar el contacto con el idioma de manera más natural y ecológica con tu rutina diaria.

Motivo 5. Sigues cargando con la mochila de una mala experiencia al aprender idiomas.

Es mucho más habitual de lo que puedas creer sentirse atrapad@ por una mala experiencia anterior, especialmente en el colegio.

Me he encontrado con más de un profesional que tiene una gran resistencia al inglés, creyéndose un negado para ello, por haber vivido una experiencia en el colegio que recuerda con una gran carga emocional.

El recuerdo de una experiencia dañina y muy frustrante.

Tampoco ayuda el hecho de que uno aprenda en el colegio un idioma con el objetivo de aprobar un examen, donde los errores son los protagonistas.

A base de ir alimentando esta mala experiencia, se cae en lo que se conoce como el desamparo aprendido. Lo que va a marcar todas las acciones que se hagan a posteriori con el idioma.

Así que, antes de nada, toca trabajar este estado que no es útil para conseguir tu primer objetivo con el inglés u otro idioma: retomar la formación y seguir avanzando en tu desempeño con el idioma.

Es mucho más fácil y rápido de lo que te puedes creer.

¡Vale mucho la pena!

Nota: Todo mi respeto y consideración para con maestros y profesores. Yo también lo he sido y vengo de familia de maestros. Sin embargo, no se puede negar esta realidad.

¿Y ahora qué hago para pasar a la acción y aprender un idioma?

Puedes pasar a la acción identificando y trabajando el motivo que te esté frenando para aprender un idioma o bien puedes actuar escondiendo la cabeza como el avestruz y procrastinar aprender un idioma.

Es decir, seguir procrastinando para esquivar aquello que te genera incomodidad, reto o derroche de energía.

Un idioma, en efecto, puede generar estas tres cosas si no se sabe cómo enfocar su aprendizaje y avance.

¿Sabes?

En realidad, el avestruz no esconde la cabeza porque tiene miedo.

Lo hace por otros motivos.

¡Es un mito!

Como mitos hay, y muchos, sobre aprender un idioma.

No te quedes atrapado y escudado en un mito.

Mi visión es que nadie deje de aprender y desenvolverse en un idioma por falta de confianza, disfrute, compromiso o conocimiento.

Si te sientes identificad@ con alguno de los motivos expuestos en este artículo y quieres que te acompañe para dejarlo atrás,  escríbeme a info@palomagarciacoach.com.

¡Será un placer acompañarte a pasar a la acción con los idiomas!

Paloma

Imagen cortesía de Pixabay

Paloma Coach de idiomas

Soy Paloma García, coach de idiomas. Ayudo a profesionales como tú a alcanzar sus metas personales y profesionales a muy corto plazo, gracias a dar los pasos necesarios con los idiomas de une vez por todas.

Me considero una eterna aprendiz. Vivo con auténtica pasión todo lo que estoy descubriendo gracias al coaching, el emprendimiento y el mundo online.

Si quieres saber el impacto que tienen los idiomas en tu carrera profesional, te regalo mi Ebook Gratuito “Evalúa tu desempeño con los idiomas en 3 pasos”.

No es una prueba de nivel ni consejos para aprender idiomas. Es una nueva oportunidad para medir cuánto aprovechas lo que ya sabes y CONSEGUIR TUS METAS PROFESIONALES.

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